Revolucionaria. La palabra que mejor podría definir a Charlotte Perriand (1903-1999). Esta diseñadora y arquitecta francesa dio un giro al mobiliario del hogar.

Charlotte Perriand

Trabajó en el estudio de Le Corbusier y Pierre Jeanneret. Nada más empezar a trabajar con estos dos diseñadores, Perriand buscaba teorías que tuvieran en cuenta los materiales, la funcionalidad y el­ bienestar.

Desarrolló mobiliario para diversos proyectos del estudio y según algunas fuentes, Perriand fue la impulsora de la famosa Chaise Longue LC4. En este asiento podemos ver como se introduce el confort.

Los tres diseñadores partieron de la idea de que forma y función debían estar al servicio de la relajación. La LC4 estaba pensada para que se pudiera inclinar a cualquier ángulo, con las posibilidades de descanso que eso ofrece. El uso del acero tubular nace en la Bauhaus con Breuer como uno de sus grandes precursores convirtiéndolo en un símbolo de modernidad.

Charlotte Perriand

En 1937 Charlotte Perriand dejó el estudio de Le Corbusier, y volcó su atención en materiales más tradicionales y formas más orgánicas. Se dedicó a la investigación en términos de prefabricación de viviendas moduladas en las que colaboró con Jean Prouvé. Las colaboraciones de Perriand se multiplican durante toda su carrera, trabajando otros con arquitectos como Lucio Costa, Niemeyer, Candilis, Josic & Woods.

Entre 1940 y 1942 Perriand se mudó a Japón, invitada por Junzo Sakakura, con quien trabajó en el estudio de Le Corbusier entre 1931 y 1936, donde prosiguió con sus investigaciones y trabajó en el Ministerio de Comercio e Industria. El país asíatico fue una de sus grandes fascinaciones. La casa y en general el diseño debe transmitir paz y el minimalismo lo supo plasmar en su trabajo.  Cuando Japón entró en guerra, trató de regresar a Francia. Sin embargo, debido al bloqueo naval, se vio obligada a quedarse en Vietnam desde 1942 hasta 1946. Durante su estadía en Vietnam, Perriand estudió las técnicas locales de artesanía en madera y tejido.

Más adelante, entre 1967 y 1986 participó en la concepción de la estación de alta montaña de Les Arcs, tanto en su arquitectura como en el acondicionamiento interior. Es en este proyecto donde confluyen todas sus exploraciones previas sobre arquitectura prefabricación, estandarización, célula mínima, industrialización y materiales.

En todo el complejo, Perriand usó una silla de comedor compuesta por un marco cromado y un asiento de cuero de coñac. Desde entonces, el diseño del asiento se ha atribuido a Perriand. Sin embargo, las fuentes afirman que la silla fue realmente comprada a granel por el diseñador del fabricante italiano DalVera.

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