Cada vez más de moda, estos clubs privados prometen darnos todo aquello que podamos necesitar. Se especializan más en un público objetivo: para gente creativa, para negocios, deportivos, por género, para millenials…

A estos espacios no les falta de nada. Podemos encontrar desde gimnasio, a salas de cine, zona coworking… lo que quieren es hacernos sentir que el club es una segunda casa. Así lo afirma Nick Jones, fundador de Soho House. Este club fue creado en Londres en 1995 y se ha ido expandiendo por el mundo desde entonces. En España lo encontramos en un antiguo palacete de Barcelona, con vistas al Port Vell. Para entrar en este club hay que ser creativo, tienes que ser diseñador, fotógrafo, artista… Y tener la recomendación de dos socios.

Vamos a repasar el edificio al detalle. La fachada se mantuvo y se tiro todo el interior para poder crearlo acorde a lo que requiere el club. Al tener diversas actividades culturales hay espacios específicos para éstas.

La recepción ya nos da una idea de lo que va a ser el interior de este club. Con lámparas de suspensión de Murano y de cerámica de Manises del s. XX. Hay un mix en todos los espacios con muebles vintage de distinta procedencia y algunos creados para cada espacio. Así mismo hay una referencia a la arquitectura tradicional catalana, ya que podemos ver algunas bóvedas en distintos espacios.

El club dispone de una sala de proyecciones para 36 personas que ofrece una programación de películas e incluso algunos preestrenos.  La sala esta formada por 36 butacas tapizadas en un terciopelo azul con sus correspondientes reposapiés para seguir haciéndonos sentir como en casa.

También puedes tomar un cóctel en la azotea con piscina y vistas increíbles al puerto.

En la planta baja está Cecconi’s el restaurante italiano que ofrece los domingos uno de los mejores brunch de Barcelona.

El edificio también tiene gimnasio y spa.